Un tribunal del Reino Unido determina que el piloto español Álex Palou debe pagar más de 10 millones de euros a McLaren Racing. La sentencia surge tras un juicio de varias semanas en Londres, donde el juez concluye que Palou incumplió un contrato que firmó con el equipo. Este acuerdo comprometía al campeón de IndyCar a competir con McLaren y a integrarse en sus planes deportivos. En lugar de hacerlo, el piloto decidió permanecer en Chip Ganassi Racing, una acción que el tribunal considera que causó daños comerciales y pérdidas de patrocinio y rendimiento al equipo británico.


El fallo judicial y la reacción del piloto

El juez dictamina que la cantidad a pagar compensa los perjuicios que McLaren alega. Palou, por su parte, califica la decisión como exagerada y anuncia que evalúa opciones legales adicionales para responder al fallo. Aunque la sentencia es mayoritariamente favorable a McLaren, algunos aspectos del caso se resolvieron a favor del piloto, lo que él podría usar para apelar. El conflicto legal comenzó cuando el piloto, a pesar de firmar con McLaren, optó por renovar con su equipo actual, Chip Ganassi Racing, generando una disputa contractual compleja.

Las consecuencias para el futuro deportivo de Palou

Este veredicto no solo afecta la situación financiera del piloto, sino que también proyecta una sombra sobre su futuro inmediato en el automovilismo. Los equipos suelen valorar la fiabilidad contractual de los pilotos al negociar. Mientras Palou gestiona las repercusiones legales, su desempeño en la pista continúa siendo alto, ya que sigue compitiendo y luchando por títulos en la serie IndyCar. El caso subraya la importancia de los acuerdos en el deporte de motor y cómo un incumplimiento puede derivar en sanciones económicas significativas.

El piloto ahora debe buscar patrocinadores extra no solo para su monoplaza, sino también para su bufete de abogados.