La última actualización de Windows 11, identificada como KB5044284, está generando problemas significativos para algunos usuarios. Los informes indican que este parche de seguridad, lanzado a mediados de octubre, interfiere con el modo de suspensión en ciertos dispositivos y causa fallos en aplicaciones empresariales críticas como Citrix Director. Microsoft ya ha reconocido estos inconvenientes y está investigando las causas.


El modo de suspensión se ve afectado

El problema más extendido impide que algunos ordenadores entren en modo de suspensión o hibernación correctamente. El sistema puede reiniciarse de manera inesperada en lugar de dormir, o presentar una pantalla negra al intentar reanudar la actividad. Esto afecta principalmente a equipos con configuraciones de hardware específicas y supone un inconveniente para la gestión de energía y la experiencia del usuario.

Fallas en software corporativo y otras áreas

Además del problema con la suspensión, la actualización rompe la funcionalidad de Citrix Director, una herramienta clave para administrar entornos virtuales. Los administradores no pueden acceder a datos de rendimiento o realizar tareas de monitorización. También se han reportado errores intermitentes en la autenticación con Windows Hello, inestabilidad en algunos juegos y conflictos con controladores de audio de terceros, lo que amplía el espectro de afectados.

Parece que la rutina de actualizar los martes ahora incluye una sorpresa adicional: la emoción de descubrir qué función dejará de trabajar esta vez. Una experiencia interactiva no planificada que nadie solicitó.