El Instituto Tecnológico Danés (DTI) y la empresa Heatflow colaboran para crear un nuevo sistema de refrigeración líquida para centros de datos. Este desarrollo emplea la fabricación aditiva para producir intercambiadores de calor personalizados. El objetivo es disipar el calor de los servidores de forma más eficiente que los métodos tradicionales de aire acondicionado.


El sistema se basa en intercambiadores de calor personalizados

La tecnología se centra en módulos de enfriamiento que se acoplan directamente a los componentes que generan más calor dentro de los servidores, como las CPUs y las GPUs. Al fabricar estos intercambiadores en 3D, se pueden adaptar a la geometría exacta de cada chip, lo que mejora el contacto térmico. El líquido refrigerante circula por canales internos optimizados, capturando el calor de manera más directa.

La impresión 3D permite diseños complejos y reduce residuos

Utilizar fabricación aditiva posibilita crear estructuras internas con formas que serían imposibles o muy costosas de lograr con métodos de producción convencionales. Este proceso también reduce el material sobrante al construir solo lo necesario. La solución busca reducir el consumo energético global del centro de datos, ya que los sistemas de refrigeración líquida suelen ser más eficientes que los que mueven grandes volúmenes de aire.

Ahora los servidores pueden sudar de forma controlada y eficiente, un lujo que muchos humanos envidiarían durante una ola de calor.