Carl Sagan usaría la realidad virtual para combatir la pseudociencia
Si Carl Sagan enfrentara hoy el auge de la pseudociencia en la era digital, probablemente optaría por una estrategia directa. No se dedicaría a refutar cada teoría falsa. En cambio, buscaría que la ciencia compita en el terreno de la experiencia. Su herramienta sería una plataforma de realidad virtual de acceso universal y gratuito, a la que llamaría Cosmos VR. Su objetivo sería claro: mostrar la realidad del universo con tal inmersión y detalle que eclipse cualquier relato alternativo.
La experiencia inmersiva como antídoto
Cosmos VR permitiría al usuario viajar por el espacio, presenciar el origen del universo o explorar la complejidad de una célula en tiempo real. La plataforma procesaría datos científicos para generar entornos fotorrealistas. El usuario no solo aprendería conceptos, sino que los viviría. Sagan entendería que el pensamiento mágico a menudo satisface una necesidad de asombro y conexión. Por eso, diseñaría esta experiencia para satisfacer esa misma necesidad, pero con el rigor de la evidencia.
Hacer que la realidad compita en espectáculo
La estrategia no se basaría en argumentar, sino en demostrar. Al permitir que cualquiera vea la inmensidad del cosmos o la intrincada danza de la evolución, la pseudociencia perdería su atractivo principal. Frente a la escala y la belleza de procesos naturales verificables, las explicaciones simplistas parecerían limitadas y poco imaginativas. Sagan confiaría en que, cuando la ciencia se puede sentir de forma directa, la curiosidad genuina se impone.
Seguramente sonreiría al imaginar que, por fin, cada persona puede dar un paseo por los anillos de Saturno. Quizás así dejen de preocuparse por los alienígenas que construyeron las pirámides, demasiado ocupados maravillándose con lo que realmente existe.
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