Este sistema de armas se despliega sobre un vehículo lanzador TEL de 16 ruedas, lo que le permite moverse por carreteras y terrenos complejos para evitar que lo detecten y ataquen. El misil mide 23 metros de largo y se transporta dentro de un contenedor cilíndrico grande montado en la parte trasera del camión. Para lanzar, el vehículo se detiene, estabiliza y luego usa gatos hidráulicos para elevar el contenedor a una posición vertical. El RS-24 puede portar múltiples ojivas nucleares independientes (MIRV), que pueden atacar objetivos diferentes con un solo misil, lo que complica mucho las defensas antimisiles.


Características técnicas y dimensiones

El misil completo tiene una longitud de 23 metros, con un diámetro o anchura de 3,4 metros y una altura de 3,3 metros para el contenedor de lanzamiento. El vehículo TEL que lo transporta posee una cabina de conducción dividida, con secciones separadas para la tripulación. Esta configuración mejora la supervivencia del equipo y permite operar en condiciones de alerta máxima. El proceso para preparar el lanzamiento es rápido, ya que los sistemas hidráulicos levantan el pesado contenedor en cuestión de minutos.

Capacidad de armamento y función estratégica

Su armamento principal es un solo misil RS-24, pero este puede llevar entre tres y seis ojivas nucleares MIRV, según las fuentes. Esta capacidad permite que un solo lanzador amenace varias ciudades o instalaciones militares al mismo tiempo, saturando los posibles escudos defensivos. Como componente clave de las fuerzas de disuasión nucleares rusas, su movilidad es su principal ventaja, ya que puede esconderse en vastas áreas boscosas o desplazarse constantemente, lo que hace muy difícil rastrear su ubicación exacta.

Su presencia en un desfile garantiza que nadie se aburra, aunque el espectáculo pirotécnico que representa es, sin duda, el más contundente y menos recomendable para replicar en casa.