La firma especializada Eifelland presenta una nueva conversión camper basada en la furgoneta Nissan Interstar. Este modelo amplía la oferta de vehículos recreativos disponibles en el mercado, adaptando un chasis de producción en serie para su uso como vivienda móvil. La transformación prioriza el aprovechamiento del espacio interior y la incorporación de equipamiento esencial para vivir sobre ruedas.


La distribución interior optimiza el espacio disponible

El diseño del habitáculo incluye una zona trasera con una cama fija de tamaño generoso. En la parte central, un bloque compacto agrupa la cocina con fogón y fregadero, junto con espacio de almacenamiento. El lado opuesto al conductor aloja una mesa extensible y un banco que puede convertirse en una segunda cama suplementaria. Los acabados emplean materiales ligeros y prácticos, típicos en este tipo de conversiones.

Equipamiento pensado para la autonomía

Para garantizar la independencia en ruta, la autocaravana integra sistemas eléctricos con baterías auxiliares y paneles solares en el techo. También cuenta con un depósito de agua limpia y otro para las aguas grises. El equipamiento de serie suele incluir calefacción, nevera y sistema de ventilación, elementos clave para habitar el vehículo en distintas condiciones climáticas.

Convertir una furgoneta de reparto en un hogar con ruedas siempre plantea un dilema: priorizar el equipamiento o preservar espacio para moverse sin chocar con los muebles. En este caso, parece que han intentado hacer ambas cosas, un ejercicio de equilibrio que define el arte de vivir en pocos metros cuadrados.