El portal especializado VideoCardz informa que en tiendas chinas comienzan a aparecer de forma masiva tarjetas gráficas de la línea GeForce de Nvidia modificadas para trabajar con inteligencia artificial. No se trata de unidades aisladas, sino de una tendencia que gana volumen. Estas tarjetas, originalmente diseñadas para jugar videojuegos, reciben un cambio físico clave: sustituyen el sistema de refrigeración tradicional por un ventilador tipo turbina o blower.


La modificación responde a una necesidad del mercado

Este tipo de ventilador extrae el aire caliente directamente fuera del chasis del servidor o de la estación de trabajo. Es el diseño estándar en las tarjetas profesionales de Nvidia, como las serie RTX A o las antiguas Tesla, porque permite instalar varias unidades en paralelo sin que se recalienten. Al modificar las GeForce para que usen este sistema, los ensambladores las adaptan para que funcionen de manera óptima en racks o servidores donde se ejecutan modelos de IA de forma continua.

El origen de estas tarjetas es diverso

Las unidades modificadas pueden provenir de diferentes fuentes. Algunas son tarjetas nuevas que los distribuidores readaptan antes de vender, mientras que otras pueden ser tarjetas usadas, a menudo procedentes de granjas de minería de criptomonedas, que se reacondicionan para este nuevo fin. Esta práctica permite reutilizar hardware y ofrecer una alternativa más económica frente a las costosas soluciones profesionales de Nvidia, aunque sin el soporte oficial ni los controladores especializados para empresas.

Parece que el ciclo de vida de una GPU de gaming no termina cuando deja de renderizar texturas, sino cuando deja de procesar matrices para siempre. Ahora su destino final es predecir el nuestro.