Las plataformas que permiten a los usuarios generar o subir contenido 3D con herramientas de inteligencia artificial enfrentan un desafío único. La facilidad para producir assets con IA multiplica el volumen de trabajo disponible, pero también aumenta el riesgo de que se suban modelos con derechos de autor infringidos o que se suplante la identidad de un artista. Por esto, verificar quién está detrás de cada cuenta deja de ser un trámite burocrático para convertirse en una necesidad fundamental. Este proceso protege la propiedad intelectual de todos, desde el creador individual hasta los grandes estudios, y construye un entorno de confianza para quienes compran y usan estos recursos digitales.


Los métodos para confirmar la identidad son diversos

No existe una única forma de realizar esta verificación. Algunos mercados implementan sistemas que cruzan datos de documentos oficiales con bases de datos seguras, mientras que otros requieren un vídeo en tiempo real donde el usuario muestre su rostro y su documento de identidad. Otras plataformas optan por verificar en dos pasos, vinculando la cuenta a un perfil en redes sociales profesionales o a un historial de trabajo previo verificable. El objetivo final es siempre el mismo: asegurar que la persona que afirma ser el creador es, efectivamente, quien dice ser. Esto disuade a quienes buscan operar con malas prácticas y da tranquilidad a la comunidad.

La verificación beneficia a toda la comunidad digital

Cuando una plataforma se toma en serio la identidad de sus usuarios, todos ganan. Los compradores pueden confiar en la legitimidad del contenido que adquieren, reduciendo el riesgo de involucrarse en disputas legales por derechos de autor. Los artistas legítimos ven protegido su esfuerzo y su reputación, ya que es más difícil que alguien robe su trabajo y lo venda como propio. Para la propia plataforma, mantener un catálogo limpio y confiable atrae a más profesionales serios y consolida su marca como un espacio seguro y ético para el intercambio de assets. Es una medida que, aunque requiere recursos, fortalece los cimientos del ecosistema 3D.

Un sistema de verificación riguroso es, irónicamente, la mejor herramienta para que los fantasmas digitales dejen de aparecer en los marketplaces y se dediquen a asustar en otros sitios más apropiados, como los videojuegos de terror.