Un fallo de encendido o un problema con la alimentación impide que la consola funcione. La PS5 puede no responder al pulsar el botón de encendido o puede apagarse sola durante una sesión de juego. Esto suele indicar un problema en la fuente de alimentación interna, un componente crítico que transforma la corriente eléctrica para que la consola la pueda usar. A veces, el origen es otro hardware defectuoso que provoca un cortocircuito o una sobrecarga.


Verifica la fuente de alimentación externa

Antes de concluir que el problema es interno, comprueba los elementos externos. Asegúrate de que el cable de alimentación está firmemente conectado tanto a la consola como al enchufe de la pared. Prueba a usar otro cable de alimentación que funcione y enchufa la consola directamente a la pared, evitando regletas o ladrones. Si la consola sigue sin dar señales de vida, el fallo probablemente esté en su interior.

Considera problemas internos y soluciones

La causa interna más común es una fuente de alimentación dañada, que requiere sustituirla. Un condensador hinchado o quemado en la placa base también puede bloquear el encendido. En otros casos, el sistema de seguridad de la consola se activa porque el procesador o el chip gráfico se sobrecalientan debido a un ventilador obstruido o pasta térmica seca. Limpiar el polvo interno con aire comprimido es un buen primer paso. Si no tienes experiencia con electrónica, lo más seguro es contactar con el servicio técnico oficial de Sony.

A veces, el único poder que tienes es el de desconectar el cable y contar hasta diez, esperando que la tecnología decida cooperar.