Los astrónomos detectan un cúmulo de galaxias en el universo primitivo que presenta una temperatura diez veces mayor de lo que predicen los modelos actuales. Este hallazgo, realizado con el telescopio de rayos X Chandra y otros instrumentos, desafía las teorías sobre cómo se forman estas enormes estructuras cósmicas. El cúmulo, conocido como SPT-CL J2215-3537, se observa cuando el universo tenía solo 5.300 millones de años, lo que lo convierte en un objeto particularmente intrigante para estudiar.


El calor extremo cuestiona los modelos de formación

Las simulaciones cosmológicas estándar no logran explicar cómo un cúmulo tan joven pudo acumular tanta masa y calentarse a unos 360 millones de grados Celsius. Normalmente, estas temperaturas se asocian a cúmulos mucho más viejos y masivos que han tenido eones para crecer y calentarse mediante la acreción de materia. La discrepancia sugiere que los procesos que calientan el gas intra-cumular, posiblemente por la actividad de agujeros negros supermasivos o por fusiones violentas, fueron más eficientes o ocurrieron antes de lo pensado.

Implicaciones para comprender la evolución cósmica

Este descubrimiento obliga a revisar cómo entendemos la termodinámica y la evolución de los cúmulos de galaxias. Si otros cúmulos tempranos muestran propiedades similares, los científicos deberán ajustar sus teorías sobre la rapidez con que la gravedad puede ensamblar estas estructuras y cómo la energía se inyecta en ellas. Estudiar este objeto y otros similares ayuda a calibrar mejor nuestra comprensión de la materia oscura y la energía oscura, que gobiernan el crecimiento de las estructuras a gran escala en el cosmos.

Parece que el universo adolescente tenía una calefacción central mucho más potente de lo que creíamos, y ahora los cosmólogos deben buscar el termostato roto en sus ecuaciones.