Un equipo de investigadores aplica una técnica de imagen no invasiva, similar a un TAC médico, para analizar el interior de células solares de perovskita. Este TAC eléctrico permite cartografiar con precisión cómo fluye la corriente dentro del material. El estudio visualiza directamente un problema clave: las zonas donde la corriente se bloquea o desvía, lo que reduce la eficiencia final del dispositivo.


La pasivación repara los caminos de la corriente

La técnica muestra qué ocurre cuando se trata la perovskita con agentes pasivadores. Estas sustancias químicas reparan defectos en la estructura cristalina que frenan a los portadores de carga. Las imágenes revelan que, tras pasivar, la corriente eléctrica circula de forma más uniforme y encuentra menos obstáculos. Esto explica a nivel microscópico por qué este proceso eleva el voltaje de circuito abierto y el rendimiento de la célula.

Una visión interna para guiar el diseño

Esta capacidad de ver dentro del material sin dañarlo supone una herramienta poderosa para desarrollar perovskitas más estables y eficientes. Los científicos pueden ahora correlacionar directamente tratamientos específicos con su impacto real en la nanoestructura eléctrica. Esto acelera el proceso de optimizar recubrimientos y composiciones, acercando estas prometedoras células solares a su aplicación comercial a gran escala.

Así que, mientras un médico busca una fractura, estos científicos diagnostican grietas en el flujo de electrones, recetando un tratamiento de pasivación para que la célula recupere su salud eléctrica.