La policía de Nueva York investiga un asesinato y se enfrenta a un enigma genético. Las muestras de ADN recogidas en la escena del crimen parecen pertenecer a dos hombres diferentes. Sin embargo, todas las pruebas apuntan a un único sospechoso. Los investigadores consultan a expertos en genética para resolver esta aparente contradicción.


La explicación reside en el quimerismo genético

Los científicos determinan que el sospechoso tiene quimerismo tetragamético. Esta condición ocurre cuando dos embriones se fusionan en las primeras etapas del desarrollo. El resultado es una persona con dos conjuntos completos de ADN. Sus células no contienen una mezcla uniforme, sino que diferentes tejidos expresan uno u otro genoma. Por eso, una muestra de saliva puede mostrar un perfil genético y una muestra de semen otro completamente distinto.

El caso complica la investigación criminal

Este hallazgo plantea un desafío para la ciencia forense. Las bases de datos de ADN y las técnicas estándar no están diseñadas para identificar a individuos quiméricos. Los fiscales deben presentar pruebas genéticas adicionales y explicaciones expertas al jurado para sustentar su caso. El incidente subraya cómo las rarezas biológicas pueden entorpecer procesos legales que dependen de identificaciones genéticas precisas.

La naturaleza, en su complejidad, a veces parece conspirar para que incluso el crimen más claro luzca como un trabajo en equipo genético.