La pesca artesanal en Francia se desarrolla dentro del marco de la Política Pesquera Común de la Unión Europea. Este sistema establece cuotas anuales para las capturas, que se asignan a cada estado miembro y luego se distribuyen entre las diferentes flotas. Los pescadores artesanales, que suelen usar embarcaciones menores y métodos selectivos, deben respetar estos límites para cada especie. La normativa también define tallas mínimas, períodos de veda y tipos de arte de pesca permitidos, con el objetivo declarado de proteger los recursos y asegurar que la actividad sea sostenible.


Las regulaciones técnicas condicionan el trabajo diario

Además de las cuotas, los pescadores deben cumplir con un conjunto detallado de normas técnicas. Estas reglas especifican las características de las redes, como el tamaño de malla, para evitar capturar ejemplares juveniles. También se regulan las zonas donde se puede pescar, a veces estableciendo áreas marinas protegidas donde la actividad está restringida o prohibida. Los pescadores artesanales deben llevar un diario de pesca donde anotan sus capturas y descargas, un requisito clave para controlar que no se superen las cuotas asignadas. Este registro es fundamental para la trazabilidad del producto.

El impacto de las normas en la viabilidad económica

Para muchos pequeños armadores, el principal desafío es la reducción progresiva de las cuotas de especies clave, como el bacalao o la merluza, que son vitales para su economía. Esta limitación puede obligarles a pescar menos días o a buscar especies alternativas con menor demanda en el mercado. Algunas normas, aunque bienintencionadas, generan costes adicionales, como la necesidad de modificar el equipo o invertir en tecnología para documentar las capturas. La complejidad administrativa también consume un tiempo valioso que los pescadores dedican a gestionar permisos y declaraciones en lugar de faenar.

Adaptarse a las normas a veces se siente como navegar con una red rota: se invierte mucho esfuerzo para cumplir, pero el beneficio no siempre llega a bordo.