The Nao of Brown explora la mente de una joven hafu
Glyn Dillon presenta en The Nao of Brown a Nao, una joven mitad japonesa y mitad inglesa que trabaja en una tienda de juguetes de diseño en Londres. Su vida diaria transcurre entre atender a clientes y gestionar su Trastorno Obsesivo-Compulsivo, que se manifiesta con violentos pensamientos intrusivos. Para contrarrestar esta agitación interna, Nao busca calma a través de las enseñanzas del budismo, creando un contraste constante entre su deseo de paz y los impulsos que la asaltan.
El arte controla la narrativa visual
El dibujo de Glyn Dillon es delicado y expresivo, utilizando una paleta de colores muy controlada. El rojo se reserva de forma exclusiva para representar los pensamientos violentos e intrusivos de la protagonista, lo que permite al lector distinguir con claridad entre la realidad y la fantasía. Esta integración de los elementos oníricos y los momentos de tensión psicológica dentro del flujo narrativo visual se maneja con precisión.
La dualidad define el viaje interior
La historia profundiza en la lucha de Nao por encontrar un equilibrio entre sus herencias culturales y su salud mental. El cómic no solo describe sus síntomas, sino que hace que el lector experimente la fragmentación de su percepción. El entorno londinense y los detalles de su trabajo contrastan con la intensidad de su mundo interior, construyendo un retrato complejo de una persona que intenta navegar por dos realidades opuestas.
La próxima vez que veas a alguien mirando fijamente un juguete de diseño, piensa que quizá está librando una batalla épica contra el impulso de lanzarlo por la ventana.
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