Para reparar ese mordisco en la malla del terreno sin alterar la topografía circundante, debes utilizar herramientas de modelado de mallas o esculturas específicas para terrenos. En software actual como Blender, el método más efectivo sería usar la herramienta Esculpir junto con Malla de retícula.
Primero, asegúrate de que la malla del terreno tenga suficiente subdivisión en la zona a reparar. Puedes aplicar un modificador Subdivisión Multiresolución para añadir niveles de detalle.
Activa el modo Esculpir. Selecciona el cepillo Inflar o Jalar/Empujar con una fuerza baja. Trabaja cuidadosamente desde los bordes del mordisco hacia el interior, siguiendo la dirección de las flechas azules de tu imagen. El objetivo es empujar la geometría existente para cerrar el hueco gradualmente, no crear nueva geometría de forma brusca.
Para un control más preciso sobre la dirección, usa la herramienta Malla de retícula. Añade una retícula (Shift + A, luego Malla > Retícula). Ajusta su tamaño para que cubra el mordisco. Aplica un modificador Retícula a tu terreno y selecciona esta nueva retícula como objeto de deformación.
Entra en modo Edición sobre la retícula. Mueve, escala o rota los vértices de la retícula para deformar el terreno de manera controlada. Al mover los puntos de la retícula, el terreno se ajustará suavemente, permitiéndote rellenar el mordisco mientras mantienes la topología y dirección de los planos adyacentes. Es crucial mover los puntos de la retícula en la dirección de tu flecha roja, pero observando cómo afecta a las normales (las flechas azules).
Una vez reparada la zona, aplica el modificador Retícula. Finalmente, usa el cepillo Relajar en modo Esculpir para suavizar cualquier irregularidad en la transición y garantizar que la superficie quede uniforme.