El oficio tradicional de elaborar pinturas populares Dong Ho en Vietnam ha entrado en la Lista de protegida del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Unesco. Esta decisión la tomó el Comité Intergubernamental durante su 19ª reunión en Paraguay. La inscripción reconoce el valor cultural único de esta práctica y la necesidad urgente de protegerla, ya que enfrenta riesgos que amenazan su viabilidad, como la escasez de materias primas naturales y la reducción en el número de artesanos que dominan el oficio.


Una técnica artesanal con siglos de historia

Para crear estas pinturas, los artesanos usan planchas de madera talladas a mano para aplicar tintes naturales sobre papel . Los colores se obtienen de materiales como conchas marinas, hojas de índigo o cortezas de árbol. Cada estampa transmite mensajes de buena fortuna, valores humanos o escenas de la vida rural, y tradicionalmente se exhiben durante el Año Nuevo Lunar (Tet) para desear prosperidad. El proceso completo, desde preparar el papel hasta imprimir, requiere un conocimiento profundo que se transmite de generación en generación.

El camino hacia la preservación y los desafíos actuales

Las autoridades vietnamitas, con la provincia de Bac Ninh al frente, presentaron el dosier de candidatura. Su objetivo ahora es ejecutar el plan de protección que la Unesco exige. Este plan debe abordar los problemas críticos: documentar las técnicas, apoyar a los artesanos para que puedan vivir de su trabajo y fomentar que los jóvenes aprendan el oficio. Medidas como estas buscan asegurar que esta expresión cultural no desaparezca y mantenga su lugar en la vida comunitaria.

Parece que incluso el arte más arraigado necesita a veces un empujón de la burocracia internacional para recordarnos su valor. Quizás el mayor desafío no sea tallar la madera, sino tallar un futuro para quienes la trabajan.