En 1916, un cabo francés llamado Gaston Ripert regresa del Sahara argelino con una historia extraordinaria. Afirma que un jefe de una caravana lo guió hasta un enorme bloque metálico, más grande que una casa, que sobresalía de la arena. Ripert describe una masa de hierro de unos 40 metros de largo y 100 toneladas, que identificó como un meteorito. Presenta su informe a las autoridades militares, pero su relato se topa con el escepticismo. Sin coordenadas precisas y sin pruebas físicas, la búsqueda del supuesto meteorito, que sería el más grande del mundo, se convierte en una leyenda que muchos consideran un mito.


Una búsqueda de un siglo sin resultados concluyentes

Durante más de cien años, expediciones científicas y cazadores de meteoritos exploran la vasta región de Adrar, en Argelia, sin encontrar rastro del coloso descrito. La falta de pruebas y la imposibilidad de verificar la historia de Ripert hacen que la comunidad científica descarte el caso. El cabo insiste en su versión hasta su muerte, pero el sitio exacto se pierde con él. El enigma persiste como uno de los grandes misterios no resueltos de la geología y la astronomía, alimentando debates sobre su posible existencia.

Unos hermanos gemelos proponen una solución al enigma

Recientemente, los hermanos gemelos alemanes y expertos en meteoritos, Carl y Franz Angst, anuncian una nueva hipótesis. Tras investigar archivos históricos y relatos locales, sugieren que Ripert no encontró un solo meteorito gigante, sino un campo de meteoritos más pequeños, específicamente fragmentos del meteorito de Chinguetti. Este meteorito, del que solo se recuperaron algunos fragmentos a principios del siglo XX, podría haber estado disperso en un área amplia. Los hermanos proponen que la impresión de una masa única y colosal pudo surgir de observar varios trozos grandes agrupados o semi-enterrados, magnificados por las condiciones del desierto y la narración.

A veces, buscar una aguja en un pajar parece sencillo comparado con buscar una montaña de hierro en un océano de arena.