El Open Compute Project presenta el factor de forma DC-MHS, un estándar abierto que busca modernizar cómo se diseñan los servidores para centros de datos e inteligencia artificial. Este sistema modular se aleja de los formatos tradicionales como E-ATX, adoptando un diseño más ancho que prioriza la eficiencia térmica y la capacidad de ampliación. Al definir especificaciones comunes para la placa base, el chasis y los módulos de expansión, facilita que diferentes fabricantes desarrollen componentes compatibles, promoviendo la interoperabilidad y reduciendo la dependencia de diseños propietarios.


Un diseño ancho mejora la refrigeración y la potencia

La mayor anchura de la placa base DC-MHS es su característica física más distintiva. Este espacio extra permite organizar los componentes de forma más eficiente, separando las zonas de alta potencia para mejorar el flujo de aire y disipar mejor el calor. Además, posibilita implementar un sistema de energía más robusto y directo, capaz de alimentar CPUs y GPUs de alto consumo sin los cuellos de botella típicos. La arquitectura también deja espacio para conectar más aceleradores de cómputo y tarjetas de E/S de alta velocidad de forma nativa, lo que optimiza el rendimiento en cargas de trabajo de IA y machine learning.

La modularidad es clave para la densidad en el rack

El sistema se estructura en módulos intercambiables: una placa base principal (Motherboard), un módulo de gestión (Management Module) y módulos de E/S (I/O Modules). Esta aproximación modular permite a los operadores de centros de datos configurar y actualizar los servidores con mayor flexibilidad, mezclando componentes de distintos proveedores. El chasis estándar está diseñado para empaquetar estos módulos de forma muy densa dentro de un rack, maximizando la capacidad de procesamiento por unidad de espacio. El objetivo final es crear un ecosistema de hardware donde se pueda escalar y mantener el equipamiento de forma más ágil y con menos residuos.

Aunque promete ordenar el caos de los diseños propietarios, algunos se preguntan si este nuevo estándar no acabará siendo simplemente otro formato más que añadir a la ya larga lista, esperando que esta vez la industria logre realmente ponerse de acuerdo.