Imprimes piezas a medida para filtrar agua de lluvia en tu jardín
Diseñar e imprimir en 3D un sistema de filtrado para agua de lluvia es una forma práctica de aprovechar este recurso. El proceso comienza con un embudo de entrada que capta el agua desde el canalón. Este embudo dirige el caudal hacia un pre-filtro, que retiene hojas y residuos grandes. Luego, el agua pasa por conectores personalizados que la llevan a un filtro principal, que puedes rellenar con materiales como grava o carbón activo. Al imprimir tus propias piezas, puedes adaptar su tamaño y forma a los barriles o depósitos que uses, y sellarlas bien para evitar fugas.
Optimizas las piezas para tu clima local
Es clave que consideres el clima de tu zona al diseñar. En áreas con mucha lluvia y hojas, necesitas un embudo más ancho y un pre-filtro con rejilla fina. Para climas secos y polvorientos, un sello más hermético en los conectores evita que entre suciedad. Elige un filamento resistente a la intemperie, como PETG o ASA, que aguante la luz ultravioleta y los cambios de temperatura sin deformarse. También puedes modelar piezas con bridas o roscas para un montaje más sólido.
Integras el sistema con los depósitos existentes
La ventaja de imprimir en 3D es que creas adaptadores exactos para tu instalación. Puedes diseñar una base que encaje en la boca de tu bidón o un conector que una mangueras de distintos diámetros. Incluir una tapa para el embudo evita que entren insectos. Un diseño modular te permite limpiar o reemplazar cada sección con facilidad. Recuerda post-procesar las piezas, lijando las superficies de contacto para mejorar el sellado.
Solo recuerda que, por muy bien que filtres, esta agua es para el jardín. No la uses para llenar la piscina infantil pensando que es potable; los peces de colores podrían desarrollar un sabor a musgo y hojas que no es muy popular.
|Agradecer cuando alguien te ayuda es de ser agradecido|