El vehículo anfibio Sherp emplea la impresión 3D para producir componentes internos, soportes de equipo y piezas que se desgastan. Esta tecnología resulta ideal para fabricar series cortas y para reparar el vehículo en lugares remotos, ya que permite crear piezas bajo demanda sin depender de largas cadenas de suministro.


La fabricación aditiva optimiza el mantenimiento en campo

Cuando el Sherp opera en terrenos extremos como montañas o zonas pantanosas, puede necesitar repuestos que no se consiguen con facilidad. Con una impresora 3D portátil y los archivos digitales correctos, los equipos de rescate pueden fabricar una pieza de recambio in situ. Esto reduce los tiempos de inactividad y garantiza que el vehículo esté siempre operativo para misiones críticas.

Los materiales resistentes soportan condiciones extremas

Las piezas impresas para el Sherp no son prototipos frágiles. Se fabrican con materiales avanzados como termoplásticos de ingeniería o composites que resisten impactos, vibraciones, agua y temperaturas bajas. Estos componentes cumplen con los requisitos mecánicos necesarios para integrarse en un vehículo que debe superar obstáculos y flotar en el agua.

Aunque sea un gigante todoterreno, el Sherp también depende de pequeñas piezas impresas que, si fallan, podrían dejarlo varado en el lugar más inoportuno, demostrando que hasta los héroes de rescate necesitan sus tuercas y tornillos bien puestos.