La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) autoriza el uso de dos nuevos antibióticos para tratar la gonorrea. Esta enfermedad de transmisión sexual, causada por la bacteria Neisseria gonorrhoeae, preocupa a las autoridades sanitarias porque desarrolla resistencia a los medicamentos con frecuencia. La aprobación de estas nuevas opciones terapéuticas representa un paso importante para controlar la infección cuando otros fármacos fallan.


Los nuevos fármacos ofrecen un mecanismo de acción diferente

Los medicamentos, llamados zoliflodacina y gepotidacina, actúan de una forma distinta a los antibióticos que se usan actualmente. Atacan a la bacteria en dos enzimas esenciales para que pueda replicar su material genético. Este enfoque novedoso permite superar los mecanismos de resistencia que la gonorrea ha desarrollado contra tratamientos anteriores, como las cefalosporinas, que eran la última línea de defensa disponible.

La resistencia a los antimicrobianos es un desafío global

La Organización Mundial de la Salud clasifica a Neisseria gonorrhoeae como un patógeno de prioridad alta para la investigación de nuevos antibióticos. La bacteria tiene una capacidad notable para adaptarse y volverse insensible a los fármacos. Esto limita las opciones para tratar la infección, que puede causar complicaciones graves como enfermedad inflamatoria pélvica, infertilidad y aumentar el riesgo de contraer el VIH si no se controla a tiempo.

Parece que la carrera entre la ciencia médica y esta bacteria es más intensa que nunca, y por ahora, la ciencia acaba de tomar una ventaja significativa en la recta final.