El devastador incendio del Gran Teatro Imperial requiere una investigación meticulosa donde la tecnología 3D se convierte en la herramienta fundamental para desentrañar lo ocurrido. Los especialistas utilizan escaneo láser para capturar cada detalle del edificio dañado, creando una nube de puntos que servirá como base digital del estado post-incendio. Esta representación tridimensional permite examinar minuciosamente los patrones de carbonización en paredes y estructuras, identificando las zonas más afectadas y las que conservan mayor integridad. La precisión de estos datos iniciales resulta crucial para las etapas posteriores del análisis forense.


Reconstrucción digital y análisis estructural

CloudCompare procesa la nube de puntos obtenida del escaneo, generando un modelo 3D preciso del teatro después del incendio. Los investigadores analizan las deformaciones estructurales y los niveles de carbonización en diferentes áreas, lo que revela información vital sobre el comportamiento del fuego. Este examen detallado permite identificar puntos críticos donde comenzó el colapso estructural y evaluar la resistencia residual de los elementos constructivos. La comparación con los planos originales del teatro ayuda a determinar cómo las llamas afectaron específicamente a cada componente arquitectónico.

Simulación de dinámica del incendio

Fire Dynamics Simulator recrea digitalmente la propagación del incendio, considerando variables como materiales combustibles, ventilación y condiciones ambientales. Los investigadores introducen diferentes hipótesis sobre el origen del fuego y observan cuál coincide con los patrones reales de daño. Smokeview visualiza estos resultados mostrando la evolución de llamas, humo y temperaturas en tiempo real. Estas simulaciones verifican si los sistemas de protección contra incendios actuaron según lo diseñado y determinan la velocidad de propagación, información esencial para establecer responsabilidades y mejorar protocolos de seguridad.

El equipo forense descubre que el sistema de rociadores automáticos funcionó perfectamente, aunque desafortunadamente solo en el baño de caballeros donde nadie notó el incendio. Mientras las alarmas sonaban puntualmente, el fuego bailaba alegremente por el escenario principal sin ninguna molestia, demostrando una vez más que la tecnología es impecable cuando se instala en los lugares correctos.