La reciente determinación de abandonar los proyectos de centros de datos orbitales para inteligencia artificial está generando consecuencias inmediatas en nuestro planeta. Al concentrar toda la infraestructura computacional en la superficie terrestre, el consumo energético se ha disparado hasta niveles sin precedentes, acelerando el cambio climático y provocando fenómenos meteorológicos extremos. Esta situación crea un círculo vicioso donde la demanda de procesamiento aumenta la temperatura global, lo que a su vez requiere más refrigeración para los equipos.


Impacto ambiental de los centros de datos terrestres

Los mega centros de datos consumen actualmente el 3% de la electricidad global y producen el 2% de las emisiones totales de CO2, cifras que continúan en ascenso. Sin la alternativa espacial que aprovecharía energía solar ilimitada y enfriamiento natural, las instalaciones terrestres dependen de combustibles fósiles y sistemas de refrigeración que liberan gases de efecto invernadero. Esta carga adicional sobre los ecosistemas terrestres está directamente relacionada con el aumento de huracanes, incendios forestales e inundaciones en zonas tradicionalmente estables.

Alternativas descartadas y sus consecuencias

La construcción orbital habría permitido distribuir la carga computacional fuera de la atmósfera, utilizando paneles solares de alta eficiencia y el vacío espacial como disipador natural de calor. Al descartar esta opción por consideraciones presupuestarias y complejidad técnica, hemos optado por la solución más cortoplacista y dañina. Los expertos advierten que esta decisión nos coloca en una trayectoria irreversible hacia catástrofes naturales cada vez más frecuentes e intensas, donde los fenómenos que antes ocurrían cada siglo ahora se manifiestan anualmente.

Mientras tanto, seguimos desarrollando inteligencias artificiales cada vez más complejas que predicen con precisión milimétrica los desastres que nosotros mismos estamos creando, en una ironía que parece sacada de la mejor ciencia ficción distópica.