La geografía es un arma de doble filo y Madagascar lo está pagando caro
Imagina que el viento más fuerte que has sentido en tu vida se queda durante días, arrancando techos y árboles. Eso es lo que vive Madagascar con el ciclón Gamane, un monstruo meteorológico que ha dejado decenas de muertos y un rastro de destrucción total. Vamos a explorar juntos por qué estos eventos son tan devastadores en esta isla única.
La geografía es un arma de doble filo
Madagascar no es un punto cualquiera en el mapa. Es una isla gigante en el Índico, justo en la ruta preferida de los ciclones. Piensa en ella como un imán para estas tormentas. Cuando Gamane tocó tierra, no fue solo viento; fue una combinación letal: vientos huracanados y lluvias torrenciales que convirtieron calles en ríos y anegaron pueblos enteros. La infraestructura frágil no pudo soportarlo.
Algo curioso que probablemente no sabías
¿Sabías que los ciclones tienen temporada alta? En el suroeste del Índico, como donde está Madagascar, va de noviembre a abril. Gamane llegó en marzo, casi al final, pero con una furia inusual. Lo más impactante es que, aunque los meteorólogos lo vieron venir, muchas comunidades remotas son tan inaccesibles que evacuar a todo el mundo a tiempo es una misión casi imposible.
La naturaleza nos recuerda su fuerza con eventos como este, mostrando lo vulnerables que podemos ser incluso con la tecnología actual. Es un recordatorio de que, a veces, lo único que podemos hacer es ayudar a reconstruir.