¿Crees que nadie puede hackear tu cerebro a distancia? Pues no te duermas...
¿Alguna vez te has preguntado si alguien podría hackear tus pensamientos? Parece ciencia ficción, pero con el avance de la neurotecnología, la pregunta ya no es tan descabellada. Dispositivos que leen ondas cerebrales para controlar videojuegos o prótesis son solo el principio. Ahora, los expertos se están poniendo las pilas para que esta conexión directa con nuestro órgano más preciado sea segura.
¿Por qué necesitamos un manual de instrucciones para el cerebro?
Piensa en tu cerebro como la red WiFi de tu casa. Ahora imagina que un extraño pudiera conectarse a ella sin tu permiso, ver lo que haces o incluso enviarte información. La idea da un poco de miedo, ¿verdad? El IEEE, una organización líder en estándares técnicos, está trabajando en unas guías de seguridad para evitar precisamente eso: que los dispositivos que interactúan con nuestro sistema nervioso sean vulnerables a ciberataques o usos malintencionados.
Algo curioso que probablemente no sabías
Estas normas no solo buscan proteger la privacidad de tus datos cerebrales (sí, eso ya es una cosa), sino también la integridad física. Por ejemplo, ¿qué pasaría si un hacker manipulara la señal de un implante coclear para dañar el oído? O si alterara el funcionamiento de una prótesis controlada por la mente. Las guías pretenden crear un marco para que los desarrolladores piensen en estos riesgos desde el primer día, como un airbag para la mente.
Es un primer paso fascinante para asegurarnos de que, mientras conectamos nuestras mentes al futuro, no dejemos la puerta abierta a visitas inesperadas. Al fin y al cabo, tu cráneo debería ser tu firewall más seguro.