El casco no te protege del COI
Imagina que estás en las Olimpiadas, deslizándote a toda velocidad por un tobogán de hielo. Ahora, imagina que usas tu casco para mostrar un mensaje de paz. Eso es lo que hizo el skeleton ucraniano Vladyslav Heraskevych, y ahora el COI le ha dicho que no puede repetirlo en Milán-Cortina 2026.
La línea difusa entre mensaje y propaganda
El Comité Olímpico Internacional tiene reglas estrictas contra la propaganda en las instalaciones. Para ellos, el casco con la frase No War in Ukraine cruzó esa línea. Es un dilema complicado: ¿Dónde termina la expresión personal de un atleta y dónde comienza un acto político? Piensa en si te dejarían llevar una camiseta con un lema a tu oficina; las Olimpiadas son la oficina mundial del deporte, con su propio manual de conducta.
Algo curioso que probablemente no sabías
Esta no es la primera vez. Heraskevych ya mostró ese casco en Pekín 2022, justo después de la invasión rusa, y se convirtió en un símbolo instantáneo. El COI no sancionó entonces ese gesto espontáneo, pero ahora, al planearlo de antemano para 2026, lo considera una violación premeditada de sus normas. La diferencia está en el timing y la intención declarada.
A veces, el gesto más silencioso, como mostrar un mensaje en tu equipo, hace más ruido que gritar. El deporte quiere ser una burbuja de paz, pero a veces la realidad del mundo se cuela por la visera de un casco.