La defensa de Seattle Seahawks domina la Super Bowl XLIX
En el fútbol americano, a menudo se dice que las defensas ganan campeonatos. Los Seattle Seahawks demostraron que esto es cierto al vencer a los New England Patriots en la Super Bowl XLIX. Su defensa controló el partido y limitó el ataque rival, lo que les permitió ganar su segundo título Vince Lombardi.
El partido fue decidido por la defensa
Aunque el marcador final fue 13-29, el partido estuvo muy trabado durante tres cuartos. Los Seahawks no necesitaron un ataque espectacular. Su defensa, conocida como la Legion of Boom, fue la clave. Presionó constantemente al quarterback Tom Brady y cerró las opciones de pase, forzando errores y deteniendo las jugadas clave de los Patriots.
El triunfo reafirma una filosofía de juego
Este triunfo consolida la idea de que un equipo puede ganar un campeonato con una defensa dominante, incluso si su ataque no es el más brillante. Los Seahawks priorizaron construir una unidad defensiva potente y cohesionada, una estrategia que les dio resultados en la temporada y culminó en el partido más importante. Su victoria subraya la importancia de equilibrar un equipo.
En un deporte que suele glorificar a los que anotan, fue refrescante ver cómo los que impiden anotar se llevaron el protagonismo y el trofeo.