El cambio climático tiene a los escarabajos cavando como locos
Imagina que eres un escarabajo del estiércol, un trabajador incansable del ecosistema. Tu misión es enterrar tu preciada bola de estiércol para que tus crías crezcan seguras. Pero ahora, con el planeta calentándose, tu vieja estrategia ya no sirve. ¿Qué haces? Pues, según un estudio en Science News, algunos de estos bichos han tenido una idea brillante: cavar más hondo.
La genialidad de construir un sótano fresco
Cuando el sol aprieta, estos escarabajos de climas templados no se quedan de brazos cruzados. Simplemente, excavan túneles más profundos. Es como si, en un día de calor infernal, decidieras bajar al sótano de tu casa donde siempre está más fresco. Al enterrar el estiércol más abajo, las larvas se desarrollan en un suelo con una temperatura más estable y agradable, lo que aumenta sus posibilidades de sobrevivir. Es una adaptación de comportamiento pura y dura, y muy inteligente.
No todos los escarabajos son igual de listos
Aquí viene lo curioso: esta flexibilidad parece ser un superpoder de los escarabajos de zonas templadas. Sus primos que viven en los trópicos, donde ya hace calor de por sí, no están haciendo este ajuste. No cambian la profundidad de sus nidos. Esto los hace mucho más vulnerables a las nuevas olas de calor, porque su estrategia es fija. Mientras unos se adaptan, otros podrían quedarse atrás.
Parece que, en la carrera por sobrevivir al calentamiento, hasta los pequeños ingenieros del estiércol tienen sus propias y olorosas tácticas. La naturaleza, una vez más, nos da una lección de resiliencia desde el subsuelo.