Imagina reparar un puente bajo el agua con una impresora 3D sin secar la zona
¿Alguna vez te has preguntado cómo arreglan estructuras gigantes bajo el mar? Un equipo de la Universidad de Cornell, con apoyo de DARPA, está desarrollando algo que suena a ciencia ficción: una impresora 3D que trabaja directamente bajo el agua. Su misión es imprimir hormigón en el fondo marino para reparar puertos, oleoductos o bases de energía eólica de forma más rápida y con menos impacto.
El truco está en el cemento instantáneo
El gran desafío es que el agua disuelve el cemento normal antes de que fragüe. Su solución es brillante: usan dos materiales separados que solo se mezclan en el preciso instante en que salen de la boquilla de la impresora. Piensa en esos dispensadores de kétchup y mostaza que mezclan las salsas al salir. Así, el material se solidifica al contacto con el agua, creando estructuras sólidas capa a capa, como si fuera una tarta submarina.
Algo curioso que probablemente no sabías
Este proyecto no solo busca reparar, sino también construir cosas nuevas en lugares inaccesibles. La robótica es clave, ya que la impresora debe ser manejada por brazos robóticos desde la superficie para una precisión milimétrica. Es una combinación perfecta de ciencia de materiales | robótica | e impresión 3D para desafiar un entorno tan hostil como el mar.
Parece que pronto, en lugar de buzos con martillos, veremos robots impresores haciendo arte submarino con cemento. El futuro de la construcción podría estar más húmedo de lo que pensábamos.