Imagina una luna que hace erupciones como si fuera una olla a presión cósmica
Alguna vez te has preguntado cómo sería un espectáculo pirotécnico en otro mundo? En Júpiter I, o Ío, acaban de presenciar uno de los más brutales: cinco volcanes explotando a la vez. Este evento, cubriendo un área como un país pequeño, no fue una coincidencia. Los científicos creen que es la prueba de que bajo su corteza hay un sistema de tuberías magmáticas conectadas, como las raíces de un árbol, que alimentan las erupciones de forma coordinada.
Un interior más esponjoso de lo que pensábamos
Esto cambia por completo la idea que teníamos de Ío. En lugar de ser una roca sólida con bolsas de magma aisladas, su interior parece más poroso o esponjoso. Piensa en un pastel de miel muy caliente, donde la lava puede fluir con facilidad por canales interconectados. Este "sistema de plomería" subterráneo permitiría que la presión y el calor se distribuyan, haciendo que varios volcanes entren en erupción como un equipo perfectamente sincronizado.
Algo curioso que probablemente no sabías
Ío es el lugar con más actividad volcánica de todo el Sistema Solar, y su motor es la gravedad. Júpiter y sus otras lunas grandes la estiran y aprietan constantemente, como si fuera masa de pizza. Esta fricción genera un calor interno inmenso que derrite las rocas, creando el magma que luego busca salida. Estos nuevos hallazgos nos ayudan a entender mejor ese mecanismo de calefacción forzada por gravedad.
Parece que incluso en las lunas, la comunicación entre vecinos (en este caso, volcanes) es clave para organizar las fiestas más explosivas de la galaxia.