Tofu, el nuevo rey de los postres sin culpa añadida que te haga sentirte mal
¿Alguna vez has pensado en el tofu como algo más que un ingrediente salado? Pues prepárate, porque está protagonizando una revolución dulce. De repente, este humilde bloque de soja se ha transformado en mousses sedosos, cheesecakes cremosos y hasta helados, conquistando a quienes buscan un capricho más saludable.
¿Por qué el tofu funciona tan bien en lo dulce?
Su magia está en su textura y su sabor neutro. Piensa en el tofu seda como un lienzo en blanco. Absorbe perfectamente los sabores de vainilla, cacao o frutas, y al batirse adquiere una cremosidad increíble, similar a la del queso fresco o la nata. Lo mejor es que aporta proteínas y es bajo en grasas saturadas, así que ese antojo de las tres de la tarde se convierte en algo casi virtuoso.
Algo curioso que probablemente no sabías
Esta no es una moda tan nueva. En países como Japón o China, el tofu en postres como el dòuhua (un flan suave con jarabe) es tradición de siglos. La novedad está en cómo lo estamos adaptando: ahora lo encuentras en forma de barritas energéticas, trufas e incluso en la masa para brownies, dando una jugosidad húmeda que a veces falta en las recetas sin gluten.
Así que la próxima vez que veas un postre de tofu, no lo dudes. Es probable que te sorprenda gratamente y tu conciencia (y quizá tu digestión) te lo agradezcan. Quién iba a decir que un ingrediente tan sencillo podría ser el héroe de los antojos inteligentes.