Los pulpos y calamares hacen trampa con su propio manual de instrucciones
Imagina que tu ADN es como el libro de recetas definitivo de tu cuerpo. Pues estos cefalópodos han descubierto cómo editar las notas al margen después de leerlo. En lugar de seguir las recetas al pie de la letra, editan masivamente el ARN, que es la copia de trabajo. Es como si, al cocinar, decidieran cambiar los ingredientes sobre la marcha para adaptar el plato al clima o a lo que hay en la nevera.
La ventaja de ser un improvisador genético
Esto les da una flexibilidad alucinante. Su ADN básico es el mismo, pero al editar el ARN pueden producir proteínas diferentes para distintas situaciones. Es su superpoder para adaptarse rápido, sin tener que esperar a una lenta evolución del ADN. Piensa en ello como tener un traje básico que puedes modificar al instante para ir a la nieve o a la playa.
Algo curioso que probablemente no sabías
El caso más flipante es el de los pulpos que viven en aguas polares. El frío extremo ralentiza las señales de su sistema nervioso. ¿Su solución? Editan masivamente el ARN en sus neuronas para producir proteínas que corrigen ese desequilibrio y mantienen su cerebro funcionando a toda máquina. Es una actualización en caliente para sobrevivir en un entorno hostil.
Así que, la próxima vez que veas un pulpo, recuerda que estás ante un maestro del copia, pega y modifica a nivel molecular. Nosotros nos conformamos con actualizar el sistema operativo del móvil.