¿Las estatinas son tan malas como creemos? Hay quien lo pone en duda
¿Alguna vez has oído que las estatinas, esos medicamentos para el colesterol, causan un montón de efectos secundarios? Pues un análisis reciente de la evidencia científica pone eso en duda. Resulta que, para la mayoría de los síntomas que les achacamos, no son más probables que si tomaras un simple placebo, una pastilla de azúcar.
El poderoso efecto nocebo
Aquí está la clave: el efecto nocebo. Es el hermano malvado del placebo. Si crees firmemente que un medicamento te va a sentar mal, tu cerebro puede hacer que realmente sientas esos síntomas. Muchos de los dolores musculares o malestares que la gente reporta con las estatinas podrían deberse más a esta expectativa negativa que al fármaco en sí. Es como cuando te duele la cabeza solo de pensar en el lunes.
Algo curioso que probablemente no sabías
Lo fascinante es que en los estudios donde a los pacientes no se les dice qué están tomando (estudios ciegos), la diferencia en efectos secundarios entre la estatina y el placebo casi desaparece. Sin embargo, en la vida real, donde leemos el prospecto con sus advertencias, los reportes de problemas se disparan. Nuestra mente es increíblemente poderosa, para lo bueno y para lo malo.
Así que, la próxima vez que hables de medicamentos, recuerda que a veces el mayor efecto secundario está entre nuestras orejas. Un buen motivo para confiar más en la ciencia y menos en el miedo.