Júpiter se ha encogido un poquito, ¿lo sabías?
¿Alguna vez te has preguntado cómo se mide algo tan gigantesco como Júpiter? Gracias a la sonda Juno de la NASA, que lleva años orbitándolo como un detective espacial, ahora sabemos su tamaño con una precisión de peluquería. Aunque la diferencia es mínima, es como si una pelota de playa de 2 metros perdiera el grosor de una hoja de papel. Pequeño cambio, gran significado.
¿Por qué importa medir un planeta con tanta exactitud?
Porque Júpiter no es una roca quieta. Es una bola dinámica de gas con un núcleo misterioso y tormentas más grandes que la Tierra. Saber sus dimensiones exactas es como tener las medidas correctas de un motor para entender cómo funciona. Los científicos usan estos datos para modelar los procesos en su atmósfera y su interior, desentrañando secretos sobre la formación de todo el Sistema Solar.
Algo curioso que probablemente no sabías
Júpiter ni siquiera tiene una superficie sólida como la Tierra. Es un gigante gaseoso, así que cuando hablamos de su tamaño, nos referimos a dónde termina su atmósfera y comienza el espacio. Medir eso con precisión es un desafío técnico enorme, y Juno lo ha logrado observando cómo las señales de radio se distorsionan al pasar cerca del planeta.
Pensar que podemos medir con tanta fineza un coloso a 800 millones de kilómetros es alucinante. La próxima vez que mires al cielo, recuerda que ese punto brillante es un poco más delgado de lo que creíamos. La ciencia avanza, incluso para los gigantes.