Milano-Cortina busca la claridad en la toma de decisiones y manejo de fondos
El comité organizador de los Juegos Olímpicos y Paralímpicos de Invierno de 2026 ha decidido reformar su modelo de gobernanza. Este cambio responde directamente a las críticas de falta de transparencia que recibió el comité de Pekín 2022. La nueva estructura busca garantizar una mayor claridad en cómo se toman las decisiones y cómo se manejan los fondos.
El nuevo modelo busca evitar las sombras del pasado
La reforma centraliza la autoridad en una junta directiva más reducida y con responsabilidades mejor definidas. Se establecen canales de comunicación más directos con las instituciones públicas y se refuerzan los mecanismos de control interno. El objetivo es crear un sistema donde sea más fácil supervisar cada proceso y evitar cualquier ambigüedad en la gestión.
La transparencia como eje central del proyecto
Los organizadores italianos han subrayado que la rendición de cuentas será una prioridad. Planean publicar informes periódicos sobre el progreso de las obras y el estado financiero del evento. Esta estrategia pretende recuperar la confianza del público y de los patrocinadores, elementos cruciales para que los juegos se desarrollen con éxito y sin controversias mayores.
Parece que después de Pekín, el lema olímpico podría añadir citius, altius, fortius... claritus.