Milano-Cortina 2026 busca un legado útil para evitar sedes abandonadas a posteriori
Los organizadores de los Juegos Olímpicos de Invierno de 2026 en Italia quieren evitar que las instalaciones queden abandonadas. Su estrategia se basa en usar infraestructuras existentes y diseñar las nuevas con un propósito claro para después del evento. El plan busca que las sedes sigan sirviendo a las comunidades locales y al deporte de alto nivel.
El contraste con el caso de PyeongChang
El ejemplo de PyeongChang 2018 actúa como una advertencia. Tras esos juegos, varias instalaciones costosas, como el estadio de hockey y el óvalo de patinaje, se usaron poco y sufrieron deterioro. Este problema no es exclusivo de Corea del Sur, pero ilustra el riesgo de construir sin un plan de uso posterior sólido.
Estrategias clave para 2026
El comité organizador italiano prioriza reutilizar sedes. Por ejemplo, usarán el Mediolanum Forum de Milán para hockey y el Verona Arena para ceremonias. Para las construcciones necesarias, como el pueblo olímpico en Milán, ya se venden las viviendas para convertirlas en residencias estudiantiles. El objetivo es integrar los juegos en el desarrollo urbano a largo plazo.
Parece que finalmente algunos han entendido que un estadio no es un souvenir gigante que se guarda en el ático después de la fiesta.