Milano-Cortina aplica la transparencia de gestión tras aprender de juegos pasados
Los organizadores de los Juegos Olímpicos y Paralímpicos de Invierno de 2026 han decidido actuar con más claridad en sus contratos. Esta decisión surge tras analizar cómo otros eventos anteriores gestionaron sus procesos de compra. El objetivo es evitar los problemas de opacidad que generaron críticas y retrasos en otras citas olímpicas.
El modelo de portal único para informar al público
Milano-Cortina ha creado una plataforma digital centralizada. En ella, cualquier persona puede consultar los detalles de las licitaciones y los contratos adjudicados. Este sistema permite seguir el dinero público desde que se anuncia una necesidad hasta que se elige a la empresa que ejecutará el trabajo. Así se busca generar confianza y permitir que la sociedad supervise.
Un compromiso que va más allá del evento deportivo
La estrategia no solo pretende mejorar la imagen del evento. Su fin último es dejar un legado de buenas prácticas para la administración italiana. Al digitalizar y abrir estos datos, se establece un precedente para que otras instituciones públicas también operen con esta filosofía. El éxito de este modelo podría influir en cómo se planifican grandes proyectos en el futuro.
Parece que, por fin, alguien ha entendido que transparente no es solo un tipo de papel para envolver regalos. Quizás el mayor récord que se batirá en estos juegos sea el de menos sorpresas desagradables en la prensa.