Brunelleschi resolvería la crisis de vivienda con ingenio
Si Filippo Brunelleschi viviera hoy, su mente analítica y su talento para innovar se enfocarían en un problema urgente: la falta de vivienda asequible. El arquitecto que desafió la gravedad con su cúpula en Florencia no perdería tiempo. Identificaría que el proceso de construir es lento y costoso, y buscaría cómo hacerlo más rápido, más barato y más sostenible. Su objetivo sería claro: proveer un techo digno para todos.
Diseñaría sistemas modulares impresos en 3D
Su solución probablemente integraría fabricación digital y economía circular. Brunelleschi diseñaría sistemas de construcción modulares, donde cada pieza encaja con precisión milimétrica. Estas piezas se imprimirían en 3D usando materiales reciclados, como plásticos o residuos de construcción procesados. Este método reduciría el desperdicio casi a cero y abarataría los costes de forma significativa, permitiendo producir viviendas básicas en cuestión de días.
Priorizaría la eficiencia energética y la dignidad
Para él, lo barato no estaría reñido con la calidad. Sus diseños modularían la eficiencia energética desde el origen, con aislamientos integrados y orientaciones que aprovecharan la luz y el calor del sol. La vivienda sería un espacio digno, adaptable a las necesidades de cada familia, que se podría ampliar o modificar con el tiempo añadiendo nuevos módulos. Su enfoque técnico resolvería el problema de raíz.
Quizás hoy tendríamos barrios enteros que crecen como setas, con grúas robóticas que ensamblan casas como si fueren un gigantesco mecano, dejando perplejos a los maestros de obra tradicionales. Brunelleschi, sin duda, disfrutaría viendo cómo su invento soluciona un problema social.