Francia reclama a Uber 1700 millones en impuestos
Las autoridades fiscales francesas exigen a Uber que pague alrededor de 1700 millones de euros por impuestos sobre la nómina, según informa un medio local. La demanda se centra en el periodo entre 2014 y 2020 y argumenta que los conductores de la plataforma deberían haber sido clasificados como empleados y no como trabajadores independientes. Uber, por su parte, afirma que cumple con las leyes francesas y europeas y que ya paga los impuestos que le corresponden en el país.
El conflicto sobre la clasificación laboral
El núcleo de la disputa es el estatus de los miles de conductores que operan a través de la aplicación. La inspección fiscal francesa sostiene que Uber ejerce un control suficiente sobre su actividad como para considerarlos asalariados. Esta clasificación conlleva obligaciones fiscales y sociales más elevadas para la empresa. El caso refleja un desafío legal recurrente para las plataformas digitales en Europa, que buscan definir el marco laboral de la economía gig.
Las implicaciones para Uber y el sector
Si la reclamación prospera, podría sentar un precedente significativo y afectar la estructura de costes de Uber en uno de sus mercados clave. La compañía ha enfrentado batallas similares en otros países, a veces con resultados mixtos. Este proceso se suma a la presión regulatoria que enfrenta el modelo de negocio de las plataformas de movilidad, que deben adaptarse a las distintas legislaciones nacionales.
Mientras los abogados discuten, los conductores siguen conectándose a la app, quizá sin imaginar que su estatus legal vale miles de millones.