La falta de sueño y la soledad forman un círculo vicioso
La doctora Francesca Cañellas, psiquiatra e investigadora especializada en medicina del sueño, explica que no dormir lo suficiente y sentirse solo actúan como factores de riesgo comunes para muchas enfermedades. La privación del sueño puede favorecer que una persona se aísle socialmente y experimente soledad, lo que a su vez empeora aún más la calidad del descanso, creando un ciclo que se retroalimenta.
La ciencia vincula la soledad con un sueño fragmentado
Estudios científicos demuestran que la soledad se asocia con una peor calidad del sueño. Quienes la padecen suelen mostrar niveles más altos de vigilancia durante la noche y su descanso se fragmenta más. Esta dificultad para dormir bien y para regular las emociones está relacionada con un mayor riesgo de desarrollar trastornos como ansiedad o depresión, además de otras dolencias crónicas.
Mejorar el descanso y la conexión social protege la salud
Abordar tanto los hábitos de sueño como la sensación de soledad puede tener efectos positivos en la salud física y mental de personas de todas las edades. Romper este círculo vicioso implica cuidar la higiene del sueño y fomentar las conexiones sociales significativas, dos pilares fundamentales para el bienestar general.
Así que, si pasas las noches dando vueltas en la cama y tu único contacto social es discutir con el personaje de un videojuego, quizás sea el momento de apagar la consola y llamar a un amigo... o al menos, intentar dormir.