China avanza en el mercado global de equipos para fabricar chips
El panorama de los proveedores de equipos para fabricar semiconductores cambia. Según un informe de Nikkei Asian Review, tres compañías chinas ya figuran entre las veinte mayores del mundo, una más que en 2022. Este movimiento refleja cómo la industria china de chips acelera para sustituir tecnología importada y fortalecer su cadena de suministro interna. El crecimiento es notable, especialmente si se considera la complejidad técnica y la alta barrera de entrada que tiene este sector dominado históricamente por empresas de Estados Unidos, Japón y Europa.
Naura Technology Group escala al quinto puesto mundial
La firma china Naura Technology Group destaca en este avance. Fundada en 2001, la compañía subió del octavo al quinto lugar en la clasificación global después de que sus ingresos crecieran un 21% el año pasado. Naura fabrica equipos clave para procesar obleas de silicio, como sistemas para depositar capas químicas y para grabar los circuitos microscópicos. Ahora se sitúa justo detrás de los cuatro gigantes indiscutibles del sector: la neerlandesa ASML, las estadounidenses Applied Materials y Lam Research, y la japonesa Tokyo Electron. Su progreso muestra la capacidad de las empresas chinas para desarrollar tecnología competitiva en segmentos específicos de la cadena de producción.
El contexto de sustitución de importaciones impulsa el sector
Este ascenso no es un hecho aislado. Responde a un esfuerzo estratégico y a una inversión sostenida para reducir la dependencia de proveedores extranjeros, un objetivo prioritario para Pekín. La tensión geopolítica y las restricciones a la exportación de tecnología avanzada hacia China han acelerado estos planes. Las empresas locales reciben más pedidos de los fabricantes nacionales de chips, lo que les permite invertir más en investigación y escalar su producción. Aunque aún existe una brecha tecnológica en las máquinas más complejas, como las de litografía ultravioleta extrema (EUV) de ASML, el avance en otras áreas es significativo y está reconfigurando los flujos de suministro globales.
Claro, ahora los equipos para grabar un chip pueden llevar un Made in China tan orgullosamente como el teléfono que estás usando para leer esto.