Algunas personas resisten el Alzheimer sin mostrar síntomas
La investigación actual descubre que ciertas personas presentan en su cerebro las alteraciones físicas típicas del Alzheimer, como las placas de proteína beta-amiloide y los ovillos de tau, pero no desarrollan demencia. Esto indica que la presencia de estos marcadores no conduce de forma automática a un deterioro cognitivo. Los científicos ahora se centran en entender los mecanismos que permiten a estos cerebros resistir el daño y mantener su función.
El cerebro puede compensar el daño con resiliencia
Las posibles razones para esta resistencia incluyen lo que se denomina resiliencia cerebral. Algunos cerebros poseen una mayor densidad de conexiones entre neuronas, lo que crea una red más robusta. Cuando una zona se daña, otras áreas pueden activarse para suplir su función. Además, ciertos factores genéticos parecen proteger la función cognitiva, y un sistema inmunitario eficaz puede limitar la expansión del daño neuronal.
La reserva cognitiva se construye con el estilo de vida
Los hábitos de vida desempeñan un papel crucial en forjar esta resistencia, lo que se conoce como reserva cognitiva. Mantenerse mentalmente activo, tener una educación prolongada, relacionarse socialmente y hacer ejercicio físico regularmente fortalecen las conexiones cerebrales. Esto crea una especie de amortiguador que permite al cerebro seguir funcionando a pesar de los cambios patológicos, retrasando o incluso previniendo la aparición de síntomas.
Es como si el cerebro tuviera un plan B, C y D listos para cuando el plan A, que es no tener placas, falla estrepitosamente.