Modelos 3D planifican los Juegos Olímpicos de Invierno en Milán y Cortina
La preparación de los Juegos Olímpicos de Invierno 2026 en Milán y Cortina impulsa el uso de simulaciones 3D para organizar eventos y planificar las ciudades. Estas herramientas virtuales ayudan a diseñar sedes, gestionar la logística y simular cómo se mueven los espectadores. Este enfoque permite evaluar si los proyectos son viables y optimizar cómo se usan los recursos, un aspecto clave ante los retrasos y sobrecostos que afectan a infraestructuras como el nuevo pabellón de hielo.
La simulación virtual reduce riesgos financieros
Con un presupuesto que supera los 3 500 millones de dólares y un impacto económico potencial de hasta 5 000 millones de euros, el riesgo de crear elefantes blancos es real. Modelar todo en un entorno digital antes de construir permite explorar alternativas, como usar sedes que rotan o aprovechar instalaciones que ya existen. Así, se mitigan los riesgos de una planificación deficiente y se evita destinar grandes sumas a infraestructuras que quizás no tengan un uso claro después del evento.
La tecnología 3D trasciende el evento puntual
Más allá de planificar un evento único, estas metodologías dejan un legado técnico para la gestión urbana. Los modelos digitales detallados sirven para gestionar el tráfico, planificar emergencias o diseñar espacios públicos de forma más eficiente a largo plazo. La inversión en modelado 3D, por tanto, no solo busca que los Juegos funcionen, sino también que las ciudades anfitrionas mejoren su capacidad para organizarse y crecer de manera sostenible después de que termine la competición.
Claro, porque nada garantiza el éxito como gastar miles de millones en una pista de hielo gigante para luego preguntarse ¿y ahora qué hacemos con esto? mientras el modelo 3D ya lo había sugerido.