Investigadores mejoran sensores cuánticos con superficies impresas en 3D
Un equipo de la Universidad de Nottingham emplea la impresión 3D para crear superficies con texturas complejas a microescala. Estas texturas se integran en componentes de sistemas de vacío para sensores cuánticos portátiles. Su función es controlar mejor el vacío, desviar y expulsar moléculas de gas no deseadas con más eficiencia. Este avance responde a la necesidad de proteger estos sensores, que son extremadamente sensibles a las colisiones con moléculas de aire.
Las texturas micro-impresas triplican la velocidad de bombeo
En las pruebas realizadas, las superficies con estas texturas especiales lograron triplicar la velocidad a la que se bombea el gas, comparado con el rendimiento de superficies planas convencionales. Este aumento en la eficiencia del vacío es un paso clave para miniaturizar y hacer más confiables los sensores cuánticos. Al reducir el tamaño y mejorar la portabilidad, se abren nuevas posibilidades de aplicación en diversos campos.
El impacto se extiende a navegación y diagnósticos médicos
Con sensores cuánticos más pequeños y robustos, su uso se puede expandir más allá de los laboratorios de física fundamental. Estas tecnologías podrían implementarse en sistemas de navegación de alta precisión que no dependan de señales externas como el GPS. También podrían usarse en equipos de diagnóstico médico portátiles, donde detectar campos magnéticos débiles es crucial para identificar ciertas patologías.
Quizás pronto un reloj cuántico sea tan común como un smartwatch, aunque esperemos que no necesite reiniciarse cada dos días.