Un pipeline 3d forense dilucida entre suicidio y asesinato
Un pipeline 3d forense reconstruye escenas del crimen con precisión técnica. Este proceso usa datos de la escena real para generar un entorno digital interactivo. Los peritos capturan el lugar con escáneres láser y fotogrametría, lo que permite procesar un modelo tridimensional exacto. Este modelo sirve para analizar trayectorias, visibilidad y posiciones de manera objetiva. La tecnología ayuda a visualizar y probar diferentes hipótesis sobre cómo ocurrieron los hechos, aportando datos verificables a la investigación.
El proceso técnico comienza al documentar la escena
El primer paso es documentar la escena del crimen de forma exhaustiva. Los equipos especializados usan escáneres láser 3d para medir distancias y ángulos con exactitud milimétrica. La fotogrametría complementa estos datos al procesar cientos de fotografías desde múltiples ángulos. Este conjunto de información se fusiona en software especializado para construir una nube de puntos densa. Luego, se genera una malla poligonal texturizada que representa fielmente el entorno, incluyendo mobiliario, impactos y evidencias clave.
Analizar la escena virtual prueba las hipótesis
Con el modelo 3d completo, los investigadores pueden analizar la dinámica del evento. Es posible simular trayectorias balísticas, ángulos de entrada y campos de visión desde cualquier punto. Se recrean posiciones de víctimas y posibles agresores para evaluar la viabilidad de un suicidio frente a un homicidio. La animación de secuencias y el análisis de sombras o reflejos aportan datos cruciales. Esta metodología ofrece un soporte visual claro y objetivo para los informes periciales y las presentaciones en juicio.
A veces, el modelo revela que la posición incómoda del arma era, en realidad, físicamente imposible para la víctima, resolviendo el caso con un clic en lugar de con semanas de especulaciones.