La Unión Europea lanza su primera constelación de satélites seguros
La Unión Europea ha puesto en órbita los primeros satélites de su propia red de comunicaciones segura. Este paso inicial forma parte del programa IRIS², que tiene un presupuesto de 10.600 millones de euros. El proyecto busca crear una infraestructura espacial autónoma y protegida para que gobiernos e instituciones críticas de la UE puedan comunicarse sin depender de sistemas externos. La iniciativa surge en un contexto geopolítico donde la Unión Europea quiere reforzar su soberanía digital y estratégica.
El programa IRIS² busca autonomía estratégica
El sistema IRIS² (Infraestructura para la Resiliencia, la Interconectividad y la Seguridad por Satélite) pretende ofrecer conectividad de banda ancha segura y cifrada. Está diseñado para que lo usen los gobiernos de los estados miembros, los cuerpos de seguridad, las misiones de defensa y los servicios de emergencia. La red planea combinar satélites en órbita terrestre baja, como los recién lanzados, con otros en órbita geoestacionaria. Esto le permitirá cubrir toda Europa y zonas de interés estratégico como el Ártico y África.
Una respuesta a la dependencia tecnológica externa
El desarrollo de esta constelación propia refleja la voluntad de la UE de reducir su dependencia de proveedores extracomunitarios, como el estadounidense Starlink de SpaceX. Las crecientes tensiones en la escena internacional y la necesidad de garantizar comunicaciones en cualquier circunstancia impulsan este proyecto. La Comisión Europea, la Agencia Espacial Europea y un consorcio de empresas aeroespaciales y de telecomunicaciones europeas colaboran para desplegar la red completa, que se espera que esté operativa hacia 2027.
Así que mientras algunos miran a las estrellas para soñar, la UE lo hace para asegurarse de que sus videollamadas de estado no se congelen en un momento crucial.