Ken Levine detalla cómo Judas se diferencia de otros juegos
En una entrevista reciente con Game Informer, Ken Levine, creador de BioShock, explica cómo el próximo shooter narrativo no lineal Judas, que desarrolla su estudio Ghost Story Games, se distingue de otros títulos del género. Levine describe un sistema donde las decisiones del jugador modifican de forma dinámica la historia y las relaciones con los personajes clave, lo que genera una experiencia que varía en cada partida. El enfoque no reside en elegir entre opciones binarias, sino en cómo las acciones del jugador alteran el mundo y las motivaciones de quienes lo habitan.
Un enfoque narrativo que reacciona a las decisiones
Levine aclara que Judas no es un juego sobre ramificaciones de diálogo tradicionales. En su lugar, el sistema narrativo procesa las elecciones del jugador y ajusta el comportamiento de los tres personajes principales, quienes constantemente evalúan y responden a las acciones del jugador. Esto significa que la trama no sigue un camino predefinido, sino que se construye a través de la interacción, donde aliados potenciales pueden convertirse en enemigos y viceversa según cómo el jugador decida enfrentar los desafíos y resolver conflictos.
La evolución del concepto de mundos narrativos
El director señala que Judas representa una evolución de las ideas presentadas en BioShock, llevando la reactividad a un nivel más complejo. El objetivo es crear un mundo que el jugador perciba como vivo y que sus decisiones tengan un peso tangible y consecuencias impredecibles a largo plazo. La estructura busca ofrecer una sensación de agencia única, donde cada jugador puede experimentar una versión distinta de la historia central según su estilo de juego y las relaciones que forje o destruya.
Parece que en Judas, olvidarse de saludar a un personaje por la mañana podría desencadenar una guerra civil en la estación espacial, una forma extrema de que el juego recuerde tus modales.