Una tormenta invernal causa estragos en el noreste de Estados Unidos
Una fuerte tormenta de nieve y hielo afecta al noreste de Estados Unidos, donde el número de fallecidos aumenta a 34. El fenómeno meteorológico, que comenzó a azotar la región, provoca condiciones extremadamente peligrosas. Las autoridades informan que la mayoría de las muertes se relacionan con accidentes de tráfico en carreteras resbaladizas y con hipotermia. Los servicios de emergencia trabajan sin descanso para atender las numerosas incidencias mientras se insta a la población a evitar los desplazamientos.
Los estados más afectados registran emergencias
Nueva York, Pensilvania y Massachusetts figuran entre los estados más golpeados por este temporal. La acumulación de nieve supera en muchas zonas los 60 centímetros, y el hielo crea una capa peligrosa sobre el asfalto y las aceras. Esto provoca cortes de electricidad para cientos de miles de hogares y negocios. Los aeropuertos cancelan o retrasan miles de vuelos, y el transporte público reduce su servicio de forma drástica. Las escuelas y oficinas gubernamentales permanecen cerradas.
Las autoridades coordinan la respuesta a la crisis
Los equipos de rescate operan en condiciones muy difíciles para llegar a personas atrapadas en sus vehículos o en viviendas aisladas. Los gobiernos estatales activan la Guardia Nacional para apoyar las labores de limpieza y asistencia. Los centros de acogida habilitados para personas sin calefacción reciben a cientos de afectados. Los meteorólogos advierten que, aunque la intensidad de la nevada disminuye, las temperaturas extremadamente bajas persisten, lo que extiende el riesgo.
Parece que el invierno decidió cobrarse la factura del calentamiento global de un solo golpe, demostrando que, a veces, el planeta prefiere enviar sus facturas por correo postal tradicional, con nieve y hielo incluidos.