Tesla y Waymo compiten por el precio del robotaxi
El mercado del transporte autónomo se mueve y las estimaciones de coste por viaje generan debate. Tesla, con su enfoque en un vehículo diseñado específicamente, y Waymo, que ya opera flotas, presentan modelos económicos distintos. Un análisis reciente explora cómo podrían compararse sus tarifas con servicios como Uber o Lyft, lo que acerca la realidad del robotaxi al público general.
El modelo de coste de Tesla apunta a tarifas bajas
Elon Musk ha sugerido que un viaje en el futuro robotaxi de Tesla podría costar menos de un dólar por milla. Esta proyección se basa en la premisa de un vehículo de bajo costo de fabricación y operación, sin conductor humano. La idea es que la alta utilización del vehículo, funcionando muchas horas al día, distribuya los costes fijos y permita precios muy competitivos frente a los viajes compartidos actuales.
Waymo opera con una flota existente y costes diferentes
Waymo, subsidiaria de Alphabet, ya cobra por sus viajes autónomos en ciudades como San Francisco y Phoenix. Sus tarifas actuales son similares a las de Uber Premium, pero la compañía confía en que los costes disminuyan a medida que la tecnología madure y se escalen las operaciones. Su estrategia no depende de un nuevo vehículo barato, sino de optimizar la flota y el software en vehículos como el Jaguar I-PACE.
Mientras los analistas discuten centavos por milla, el usuario final solo espera que el coche no elija la ruta panorámica más larga cuando tiene prisa. La eficiencia del algoritmo será, al final, el verdadero taxímetro.