Unreal Engine y Creation Engine 2 son motores distintos para usos distintos
Unreal Engine 5 y Creation Engine 2 representan dos filosofías de desarrollo diferentes. El primero es un motor multiplataforma que busca servir a estudios externos, mientras que el segundo es una herramienta interna que Bethesda Game Studios adapta para sus propios proyectos. Ambos comparten el objetivo de crear mundos abiertos inmersivos, pero sus caminos técnicos y prioridades difieren.
Unreal Engine 5 se enfoca en la fidelidad visual
Unreal Engine 5 se distingue por su conjunto de tecnologías para lograr gráficos de alta fidelidad. Nanite permite renderizar geometría con un detalle extremo y Lumen simula la iluminación global en tiempo real. Su sistema de mundos abiertos, World Partition, ayuda a manejar entornos extensos. El motor también incluye herramientas de animación avanzadas como MetaHuman Creator. Su modelo de negocio se basa en licencias y regalías, lo que lo hace accesible para muchos estudios.
Creation Engine 2 prioriza la interactividad del mundo
Creation Engine 2, que impulsa Starfield, se construye sobre una base que valora la simulación y la persistencia. Su sistema de objetos permite que cada elemento del mundo sea físico e interactivo. El motor gestiona de forma estable celdas de mundo cargadas dinámicamente para sus entornos. Aunque su renderizado puede no igualar la última tecnología de UE5, su fortaleza reside en cómo los sistemas del juego interactúan entre sí para crear una simulación coherente.
La elección entre motores a menudo se reduce a priorizar gráficos cinematográficos o una simulación de jugueteo profunda, un debate que mantiene vivos los foros.